TAMAÑO DE LA LETRA 
Maximizar Fuente Minimizar Fuente

La vista en el recién nacido
Por Redacción, 10-04-2013 13:36:07

Al nacer, el bebé sólo ve luces y sombras. El tamaño de sus ojos es aproximadamente la mitad de lo que alcanzará de adulto. El sentido de la vista irá desarrollándose paulatinamente, hasta que llegue a percibir las formas y colores.

 


EVOLUCIÓN DEL SENTIDO DE LA VISTA


Desde el momento en que el bebé abre los ojos es capaz de ver el mundo, aunque sea de forma borrosa. Es miope y no puede vernos bien, a no ser que nos situemos a 20 ó 25 centímetros de él (más o menos la distancia desde sus ojos a los nuestros cuando está comiendo). Puede distinguir una cara humana de un objeto, manifestando preferencia por los rostros aunque todavía no aprecia los colores.


Si movemos la cabeza lentamente de lado a lado, con intención de que nos siga con la mirada, contribuiremos al desarrollo de sus músculos oculares.


Hacia la tercera semana de vida, puede que notemos que el bebé establece un mayor contacto visual, aproximadamente de unos diez segundos, y cómo contempla los rostros (especialmente el de su mamá) mientras le cantamos o hablamos. Podemos introducir nuevos objetos de diseño llamativo para que los mire.


El bebé intentara seguir un objeto en movimiento moviendo la cabeza. Es posible que, debido a que carece de buen control muscular, se le crucen los ojos al enfocar algo.


Hacia la cuarta semana, la visión de los colores todavía no se encuentra totalmente desarrollada. Pese a ello, no evitaremos enseñarle objetos de colores en favor del blanco y negro, ya que los colores llamativos ebn objetos sencillos pueden resultarle muy estimulantes, al igual que aquéllos que tienen música.


En este momento las cosas pueden aparecer claras para el bebé a unos 46 centímetros de distancia. Sus ojos están coordinados la mayor parte del tiempo y es capaz de seguir la trayectoria de un objeto. Su preferido sigue siendo el rostro humano, generalmente centrará la vista hacia el borde de la cara. Los cambios de expresión le fascinan.


Hacia la quinta semana empezará a fijarse más en el entorno. Como no posee un gran control muscular, lo máximo que puede hacer es intentar agitar la mano y el brazo en la dirección de lo que ve. Poco a poco intentará empujar un juguete colgante e incluso sostendrá uno en la mano un poco más que la semana anterior.


Según vaya estando más sentado, el bebé estará más alerta visualmente, ya que empieza a relacionar estar tumbado con dormir. Le gustará ver lo que sucede a su alrededor.


A partir de la octava semana, puede seguir con la mirada la trayectoria de un objeto a unos 50 ó 60 centímetros que se mueva despacio, empezando de lado a lado y avanzando arriba y abajo. Puede que se distraiga cuando esté comiendo mientras mira qué pasa a su alrededor. Le gustarán los colores brillantes en lugar de apagados. También preferirá los objetos tridimensionales a los bidimensionales.


A los tres meses de vida su visión es más precisa. Cuando lo tenemos en brazos puede vernos detalles de la cara, como pestañas y labios. Empieza a distinguir a los miembros de la familia y podemos observar cómo se le ilumina la cara cuando nos reconoce.


Del mismo modo, comienza a distinguir algunos colores de forma difusa y capta los contornos con bastante nitidez.


Será a los seis meses de vida cuando logre ver a mayor distancia y de forma similar al adulto.

 

*Si te ha resultado interesante este artículo, te animamos a seguirnos en Facebook y Twitter.

 

El diario del bebé

ENVÍE SU COMENTARIO
El Diario del Bebé
Facebook Twitter
El Diario del Bebé
Los contenidos de esta web únicamente tienen carácter informativo; en ningún caso pretenden sustituir la opinión de un profesional de la salud.
Ante cualquier duda consulte siempre con su médico o pediatra.
Otros periódicos del Grupo Ediciones Digitales Siglo 21
Secciones
Contacto

Aviso Legal
© CopyRight El Diario del Bebé